15 años de la tragedia de la discoteca La Goajira en Caracas – 47 muertes

El jefe de bomberos denuncia que los locales de ocio incumplen las normas de seguridad

Una noche de tragos y baile en un concurrido local en pleno centro de Caracas terminó trágicamente el sábado por la noche, cuando un incendio causó la muerte de 47 personas y dejó decenas de heridos. El club nocturno La Guajira, ubicado en la avenida Baralt de la capital venezolana, ardió totalmente después de que, según personas que lograron escapar del lugar, fallaran todos los sistemas de seguridad. El comandante del Cuerpo de Bomberos de Caracas, Rodolfo Briceño, señaló que el siniestro consumió rápidamente el local, que se encontraba en un sótano y sólo tenía una puerta de

“Nuestras unidades no tardaron más que unos minutos porque era de noche, no había tráfico y el cuartel está cerca del sitio del incendio, pero cuando llegaron ya el lugar estaba en etapa de libre combustión. No pudimos hacer mucho para salvar a las personas que estaban atrapadas porque no había una ruta alterna de escape”, señaló el jefe de bomberos.

Briceño explicó que en esta clase de incendios muchas de las personas mueren por asfixia, pues se trata de locales cerrados en los que hay además muchos materiales que desprenden gases tóxicos al quemarse. Sobre las posibles causas del siniestro, el comandante de bomberos dijo que la investigación apenas se había iniciado, pero subrayó que podría ser cualquiera, desde un cortocircuito en el cableado de las luces hasta un accidente en la cocina del local, pasando por una chispa causada por fumadores.

Algunas personas que se encontraban en el local y salvaron sus vidas afirman que podría tratarse de un sabotaje, pues el incendio comenzó en la puerta.

Nereida Cisneros, quien trabajaba como anfitriona (dama de compañía) en la discoteca, explicó que ella y su hermana lograron salir atravesando las llamas en el pasillo de entrada, por lo que ambas sufrieron severas quemaduras que necesitan cirugía. “No había vías de escape, la gente se murió asfixiada o quemada, fue horroroso”, dijo la joven, recluida en uno de los hospitales públicos de la ciudad.

Las hermanas Cisneros estimaron que en el local, que estaba dividido en dos ambientes, había alrededor de 300 personas en el momento del suceso.

Los médicos de guardia dijeron que los heridos presentan quemaduras severas causadas por materiales plásticos derretidos o la acción directa de las llamas y también síntomas serios de asfixia.

Locales abarrotados

El comandante de los bomberos señaló que lo ocurrido es apenas una muestra de lo que podría pasar prácticamente en cualquier lugar de Caracas, no sólo en clubes como La Guajira, que atendía a público popular. “Uno pasa por Las Mercedes y ve que hay 500 personas haciendo fila para entrar a un local, donde ya hay otras 1.000. Nadie respeta el aforo. Más bien tenemos mucha suerte de que estas cosas no pasen con más frecuencia”, dijo Briceño.

Al mediodía de ayer continuaban presentándose escenas dramáticas tanto en el lugar del siniestro como en la morgue de la ciudad, adonde fueron llevados los 47 cadáveres. Los familiares de muchos de los fallecidos y lesionados no se enteraron de lo sucedido hasta que se difundió la noticia en la mañana dominical.

Una sobreviviente dijo que muchas de las mujeres que trabajaban en el sitio no tienen familiares en Caracas. “Casi todas dejan hijos pequeños y ni siquiera habrá quien se ocupe de su entierro”, expresó, entre sollozos.

En los locales nocturnos populares de Caracas trabajan muchas jóvenes procedentes del interior del país y también gran cantidad de colombianas y dominicanas.

https://youtu.be/GZ5uAi6PEyw?t=35
TRAGEDIA DISCOTECA LA GOAJIRA. Caracas, 47 Muertes (15 mujeres) – 30 de Noviembre 2002 – 23:50 –           Published on Jan 10, 2011

Incendio en la Discoteca “La Goajira”
POR. José Musse WWW.DESASTRES.ORG
Publicado – Published: 14/12/2002
La historia no es nueva, es más bien un guión más que usado abusado. Un incendio devoró más de 47 vidas, el clímax de la historia sería aburrido por su reiteración sino fuera por lo dramático de las vidas que se hicieron humo. El Story board de la vida real va más o menos así; Ausencia de autoridad, confinamiento, violación de códigos de seguridad, bloqueo o ausencia de vías de escape, falla o insuficiencia en los equipos contra incendios. Todos estos elementos son necesarios para cocinar la desgracia y aunque son muchos los elementos son generalmente fáciles de conseguir y hacerlos compaginar. El elemento clave para que todo lo demás pueda interactuar en maquiavélico festín, es la falta de autoridad. Sin este elemento sería imposible lograr tantas muertes en tan poco tiempo. Un rango tan alto de productividad mortal es infrecuente hasta en el Infierno de Dante. Sin este factor en la pista de baile de La Goajira nunca hubiera danzado la muerte.

El barrio construido en la década del cincuenta es una de las zonas más ruinosas de Caracas, el lugar se distingue por su comercio informal, el confinamiento comercial y por escapar a la falta de control de las autoridades. ¿Cómo dijo que dijo? El lugar será móvil, tendrá patas quizás, será veloz como el correcaminos o el barrio tendrá la propiedad de hacerse invisible, todo un misterio por resolver. ¿Cómo un lugar puede escapar al control de alguna autoridad? Cuando falta voluntad todo es fácil.

Podrán decirnos las autoridades que falta presupuesto, que falta personal, todo ello no es más que mentira. En una ciudad ordenada ganan todos menos los corruptos pues pierden sus codiciados ingresos. Falta de voluntad y esa ausencia de voluntad es financiada con dinero negro. Lugares así son cultivados con esmero por algunas autoridades, pues son fondos de gran liquidez. Es el impuesto a la informalidad. Comerciantes que se benefician obteniendo pingues ganancias con mínima inversión, tan mínima que ni los equipos contra incendio funcionan. Todo un ecosistema del pillaje.

En este triste episodio de la historia venezolana reciente, hay una simbología innegable. Tras la marquesina del Hotel Venezuela, que nos dice de por sí mucho, se ha refugiado ese otro submundo amante de la clandestinidad. Un lugar popular en donde obtener alegría pasajera es fácil y el sexo rápido en cubículos mal armados es codiciado por las parejas. En donde la mezquindad ha sido el primer actor. Maria Marcano, una vecina declaró “El portero trataba de contener a la gente para evitar que se fueran sin pagar” Dinero, todo es dinero. La vida vale poco a estos truchimanes.

La responsabilidad primigenia sin embargo recae en la población: entrar a un lugar sin verificar sus condiciones, aceptar la mínima oferta de seguridad trae riesgos implícitos. Esto no se resolverá con una campaña contra la corrupción y la informalidad solamente, sino elevando los niveles de exigencia de la misma población. Trabajo arduo, es el único que cosechará frutos elevando la calidad de vida de los venezolanos.

Es el ciudadano responsable de sus derechos y deberes, que al comprar un envase verifica su fecha de fabricación, revisa minuciosamente las condiciones de los alimentos enlatados y cuando va a un lugar público se informa antes de entrar, sobre las zonas de seguridad y de las vías de escape. Es el ciudadano el que hace la diferencia, pero cuando solo hay pobladores que ocupan un lugar en el espacio, otros manejan su destino.

La ausencia de autoridad idónea podrá ser el elemento clave para detonar estas desgracias, pero el consumidor instruido es el antídoto que puede neutralizar estos hechos de lo contrario los centros de convocatoria masiva, antes de ser de esparcimiento o de felicidad pública serán una invitación a morir con ellos.
AVEPAE ES: PREVENCIÓN DE ACCIDENTES Y ENFERMEDADES

About the author  ⁄ Kenett José Agar

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